28 de julio de 2011

Bon Jovi atrae a 45.000 fans en su vuelta al Estadio Olímpico de Barcelona

Hola- El grupo de rock norteamericano Bon Jovi actuó ayer en el Estadio Olímpico de Barcelona en la primera de sus dos citas españolas dentro de la gira On Air que se completará el viernes en San Sebastián. El grupo norteamericano irrumpió en el escenario a las 22,00 horas tras un prólogo visual de ciencia-ficción en la pantalla del fondo, y en cuanto subió el cantante, Jon Bon Jovi, ataviado con una casaca militar roja, comenzaron a sonar los acordes de uno de sus temas más populares, Raising your hands. Fiel a su cita barcelonesa de los últimos años, Bon Jovi o los que es lo mismo Jon Bon Jovi, Richie Sambora, David Bryan y Tico Torres, volvieron al mismo espacio en el que ya actuaron en junio de 2008 para presentar su décimo álbum Lost Highway. Con el cuarto tema de la velada llegó el primero de sus grandes hits, We weren't born to follow, de su álbum The Circle, cantado por Bon Jovi guitarra en mano, silueteado sobre imágenes de Picasso, Kennedy, Martin Luther King, Bob Dylan y John Lennon. Después de entonar I believe, el grupo de New Jersey ofreció a sus entregados parroquianos, que hacían de coro, el himno de la banda, It's my life. Y tras un himno, un tema más tranquilo como In these arms dio paso a We got it going on -finalizada a capella por el público-, Captain Crash o Bad Medicine, otro corte de uno de los álbumes más visitados en el concierto, New Jersey. Sin los alardes visuales de conciertos recientes como Roger Waters, U2 o Kylie Minogue, el grupo sí desplegó en uno de los extremos del Olímpico un gran artefacto escénico, con sus más de 800.000 vatios de potencia, 300 luces de alta gama profesional, 150 toneladas de material y una pantalla en el fondo con 75.000 píxeles. A veces es mejor que la tecnología sea un medio y no un fin. En el ecuador de la noche, tras algunos guiños a clásicos rockeros como Not fade away, de Buddy Holly, el rubio cantante ha pronunciado las palabras mágicas Uno, dos, tres...catorce para interpretar seguidamente Vertigo de U2. Con la segunda hora de la noche llegaron las veladas, primero Bed of roses, con Jon Bon Jovi cantando el tema parcialmente en español casi en el centro de un estadio en el que predominaban los jóvenes, alguno de ellos acompañados de sus progenitores, pero poco rastro del público "heavy" de los inicios de la banda estadounidense. El heavy metal que coloreaba el Bon Jovi de los años 80 se destiñó en 1992 cuando su líder se cortó la larga cabellera y al mismo tiempo la banda endulzaba -algunos creen que edulcoraba- su música para hacerla más comercial. La segunda balada, una versión acústica de Santa Fe, y la tercera, Diamond Ring -con Richie Sambora exhibiendo su espectacular guitarra de dos mástiles- dieron una prueba más de ese borrón y cuenta nueva del pasado, que no gustó a una parte del público. En la recta final del concierto tuvieron tiempo para repasar grandes hits de su carrera como I'll be there for you, Hey God, Saturday Night, la rotunda Have a nice day, la rockera Sleep when I'm dead, y ya en los bises Something to believe in o Prayer. Algunos fans echaron en falta algún tema como Runaway, aquella primera canción con la que Bon Jovi arrancó su carrera profesional, y de manera especial Blaze of Glory, por el que obtuvo la nominación al Oscar y a los Grammy y por el que ganó el Globo de Oro a la mejor canción.

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